Alegrándonos el día

Alegrándonos el día

Endorfina, serotonina, dopamina… las llaman las hormonas de la felicidad y son verdaderamente importantes en lo que a nuestro estado de ánimo se refiere. Tener los niveles de serotonina demasiado bajos es un factor de alto riesgo para caer en una depresión, y si no que se lo digan al dr. José A. Hernández,  un psiquiatra alicantino que asegura que puede ser muy beneficioso realizar un análisis de sangre a los pacientes para analizar sus niveles de serotonina en sangre.

Pero hay maneras de desatar los efectos positivos de estas hormonas sin necesidad de recurrir a la química de la medicación.

Endorfinas: consideradas como la morfina del cuerpo porque también tienen efecto de analgésico natural, son la breve euforia que enmascara el dolor físico. ¿Sabéis cómo podemos liberar estos opiáceos naturales? Comiendo picante por ejemplo, o bailando y cantando también, lo que pasa es que lo del picante suena más raro ¿verdad? Pero sí, hay un estudio que así lo corrobora.

Serotonina: cuando nuestra serotonina está baja, sentimos soledad e incluso depresión, un desorden mental que afecta a más de 300 millones de personas. La estrategia más simple para aumentar el nivel de serotonina es pensar en recuerdos felices, pero si lo que buscamos es verdadera eficacia, y con rapidez, debemos recurrir al deporte. En Evolutio, un centro de entrenamiento, actividad física y salud,  son plenamente conscientes de este hecho y, por eso, uno de sus objetivos es que sus clientes tengan mejor forma física y estén más felices que cuando iniciaron su entrenamiento. Personalmente creo que cualquier entrenador personal debería tener ese objetivo en mente, sobre todo conociendo los beneficios del deporte para la mente. También puede ayudarnos exponernos a la luz del sol y recibir masajes.

Dopamina: es la responsable de sentimientos como el amor y la lujuria, pero también la responsable de las adicciones así que hay que llevar mucho ojo con ella. Es la mediadora del placer. La mejor forma de elevarla es estableciendo objetivos a corto plazo o dividiendo en pequeñas metas aquellos objetivos que son más a largo plazo. Nuestro cerebro, al ver cumplido algo que nos habíamos propuesto, segrega dopamina inmediatamente.

Además de estas maneras naturales para ayudarnos a encontrarnos mejor, podemos encontrar ciertos alimentos (además de los picantes) que pueden ayudarnos aun más:

  • Espinacas: ricas en ácido fólico, que elimina la depresión.
  • Pollo o pavo: muchas proteínas y pocas calorías, nos harán sentir ligeras.
  • Atún y salmón: omega-3 por un tubo, para levantar el ánimo.
  • Naranjas: para reforzar el sistema inmunológico, disminuir el nerviosismo y evitar el mal humor.
  • Plátanos: son un sedante natural para el cerebro, contienen mucha serotonina.
  • Canela: para endulzarnos la vida sin recurrir al azúcar.
  • Chocolate: un estimulante que anima inmediatamente tras consumirlo gracias a la fenitelamina, un componente que disminuye la sensación de tristeza y angustia.
  • Miel: te ayudará a dormir mejor, aumentará los niveles de serotonina y con ellos tu estado de ánimo.
  • Avena: un alimento completo que calma la ansiedad.
  • Nueces: ricas en selenio, aumentan el vigor y disminuyen la ansiedad.
  • Agua: la mejor bebida del mundo. La deshidratación produce cansancio y depresión leve.

¿Has anotado todos estos consejos? Todo, en cierta medida, puede ayudarte. Pero recuerda, si necesitas ayuda profesional no la evites, acude a un experto lo antes posible.